sábado, 16 de enero de 2010

La conversación menos pensada

  • 26 de febrero de 2007

Almendra *Ya sé que el sol sale igual... que el mar no se detendrá...* dice:
hola qué hacés?? te enojaste conmigo por lo que te escribí la otra vez?????
...Fel... dice:
no, nada que ver..... me hubiese gustado que lo digas antes
Almendra *Ya sé que el sol sale igual... que el mar no se detendrá...* dice:
en serio? soy una tarada, perdoname
pero pensé que ni ahí me ibas a dar una oportunidad
ahora ya fue, quedate tranqui :S [¿¿por qué le miento??]
...Fel... dice:
sos una pancha...... y yo te cuento que no estoy mas de novio
Almendra *Ya sé que el sol sale igual... que el mar no se detendrá...* dice:
ups, bueno, no sé qué decirte...
...Fel... dice:
no nada........
Almendra *Ya sé que el sol sale igual... que el mar no se detendrá...* dice:
nada más me siento una tarada
...Fel... dice:
disculpa pero me tengo que ir, mañana me conecto mas tranqui
Almendra *Ya sé que el sol sale igual... que el mar no se detendrá...* dice:
Ok... bueno, un beso, chau.


Creo que es una buena oportunidad para decir: ¡¡¡CHANGOS!!!
Lo negativo es: ¡se lo tendría que haber dicho antes! ¿Por qué soy tan miedosa? ¿Por qué le miento ahora diciéndole que "ya fue"? Ni yo me entiendo...
Lo positivo es: no me desadmitió del msn (como yo pensaba, si estuvo meses sin aparecer...), cabe una posibilidad de que me hubiera dado bola (por lo que dijo, eso me sube un poco mi deteriorado autoestima), cortó con la novia y me lo contó.
Así que, quién sabe... Aunque lo considero muy improbable, no daño a nadie manteniendo las esperanzas. Esto me hace reflexionar acerca de mí y de mi forma de actuar. Puedo cambiar.



Almendra♥

martes, 5 de enero de 2010

Año nuevo... ¿vida nueva?

  • 30 de enero de 2007

Acá estoy, a los 17 años, más desorientada que a los 16 parece... ¿Por qué mi corazón estará en un estado de eterna confusión?
Escribo para desahogarme, porque si no me explotaría el corazón o me ahogaría en mi propio llanto. Tengo que hacer borrón y cuenta nueva, de una. Hoy le mostraba fotos de Felipe a Luján (que tengo guardadas en la compu, las fui consiguiendo de los fotologs de sus amigos, porque él no tiene) y me ponía cada vez más triste. Cómo me destrozó su indiferencia ... :( ¿POR QUÉ ME DUELE TANTO? Tengo ganas de llorar :'( Jamás me contestó el mail y le mandé otro de reproche, diciendo que lo único que yo quería era una respuesta, sea cual fuere... ¡y también lo ignoró! Eso me dice todo. No soporto mucho a Arjona, pero me identifico tanto con "El problema": ¿Cómo deshacerme de ti si no te tengo? ¿Cómo alejarme de ti si estás tan lejos? ¿¿Eeeh?? ¡¿¿¿CÓMO???!

Felipe me ignora, desaparece... huye de mí.

Por otro lado, cada vez me siento más fracasada. Luján me dijo que Luciano le contó que la única vez que se enamoró fue de una compañera de tango (y toda una historia...) Es decir: la única persona que pensaba que había sentido "algo" un poco más fuerte por mí, nunca lo sintió... ¿Entendés? Cada vez me hundo más bajo, y más abajo... ¡bien al fondo! Es patético lo mío, nunca nadie se enamoró de mí. Me dan ganas de romper todo y empezar de nuevo. Volver el tiempo atrás y arreglar todo lo que hice mal. Decirle a Felipe lo que sentía por él en abril, mayo, junio, no sé... Pero llegué tarde. Se lo dije cuando se puso de novio... Y llegué tarde. Siempre llego tarde. Nunca arriesgo. Y eso me deprime. Pero el poder de cambiarlo está en mí, ¿no? "Porque tú tienes el poder, tú tienes en tus manos la fuerza del ser. Tú puedes hacer todo lo que quieras, TÚ PUEDES LLEGAR A DONDE SUEÑAS..."* Mmmh... Tal vez nunca pueda reencontrarme con Felipe, pero si me vuelvo a enamorar no voy a perder el tiempo. TENGO que cambiar. Me retiro, espero que todo cambie porque no aguanto más este vacío.

Almendra*

*"Donde convergemos", Alejandro Sanz


jueves, 17 de diciembre de 2009

Un maldito mail

  • 19 de diciembre de 2006


Hay una canción de Ale Sanz que dice: "Podría haber llorado un mar de lágrimas saladas, arrojarme a los abismos y partirme en dos el alma, desatar la tempestad y el huracán de mi garganta y confesar desesperado que no puedo con mi rabia,
Aunque en mi actitud no soy tan evidente, no puedo sufrir más..."

* ¿Alguna vez sintieron un vacío grande en el corazón? ¿Un hueco que, pese a los amigos que nos brindan su cariño y la familia que nos ama, es difícil de llenar?
* Tal vez sean los amigos especiales que se alejan de a poco...
* Tal vez sean los seres queridos que no están con nosotros y sentimos la necesidad de verlos, hablarles, abrazarlos...
* Tal vez sea el amor, que nunca llega...
* Tal vez sea la cobardía y el que no nos guste nuestra forma de ser...

No sé qué será. Pero sé que por estos días siento ese vacío. Y espero que sane pronto.
"El dolor cuando es por dentro es más fuerte..."



El 7 de diciembre lo vi por última vez, en el acto de fin de año de la escuela, en el cual le entregaron una medalla por graduarse de la secundaria. Y no lo saludé, no me despedí. No, siempre rodeado de amigos o peor, de su novia. Era su noche y no lo quise molestar.
Hace unos días le mandé un maldito mail. Corto, pero conciso. Típico de mí: cuando ya no lo veo más, cuando no hay chances, ahí le digo lo que siento, y por escrito. De cobarde que soy.

Era un mail simple. Decía más o menos así: "Sé que te tendría que haber dicho esto antes y no ahora que estás de novio. Quiero que sepas que 'sigo teniendo la intención de quererte hasta que se apague mi sol' [qué cursi lo mío] Me hubiera gustado decírtelo antes, pero mi timidez no me dejó. Perdoname si te molesta que te lo diga, sé que no es el mejor momento, pero tenía que decirlo porque no podía guardarlo más, iba a explotar. Te deseo que seas muy feliz con ella. Por favor, te pido que me contestes, aunque sea un insulto, pero contestame algo, lo que sea."
Así de desesperada estaba. Por msn, me dijo que lo iba a leer (supuestamente no estuvo abriendo el correo). Yo aún sigo esperando su respuesta.

Almendra*


lunes, 14 de diciembre de 2009

No existe el destino

  • 4 de diciembre de 2006

Las lágrimas se desprenden de mis pestañas,
surcan mi rostro y se deslizan por mi piel.
El dolor es intenso, las heridas profundas,
destrozan mi corazón y me reinventan el ayer.

Apareciste una mañana de abril,
una luz de esperanza en mi interior se encendió,
las ilusiones brotaron en mi alma al fin,
tu calor secó mis penas, la tormenta se desvaneció.

Pero me destruyes nuevamente,
me desgarras... me derrumbas...
Te fuiste con el viento... suave, despacito
dejando a la deriva esta flor de pétalos marchitos.


* Es difícil de explicar: ni yo lo entiendo. No sé cómo puedo llegar a querer tanto a alguien que casi ni conozco, a alguien que no es mío. Tenía esa sensación extraña de que él era el chico indicado, el que estaba esperando, el que me había marcado el destino. Pero el destino no existe, es sólo una ilusión que inventamos para convencernos de cosas a las que no les encontramos explicación. Pero no, fuera de ese mundo imaginario, no existe.

Para empeorar las cosas, al parecer ahora, que está de novio, ya no soy invisible para Felipe. Ahora se cruza con mi mirada, de vez en cuando saluda de lejos (o de cerca) y hasta una vez salió del curso sólo para saludarme. ¿Qué pretende? No lo sé. Ni él debe saber. Cabrón ¬¬

Es una etapa un poco fulera: el año no parece acabarse nunca... ahora está comenzando su fin y no volveré a ver a Felipe, lo cual no sé si es bueno o malo... pero pone triste. Y, además, estoy enferma. No es "una" enfermedad, más bien un estado crónico, un malestar físico y anímico. A decir verdad estoy comiendo poco y encima tengo que hacer dieta porque la comida me cae mal, con lo flaca que estoy (arroz, té, galletitas de agua... divertidísimo). Y el calor me devasta: todas las tardes me baja la presión, me mareo y tengo que acostarme (parece una regla inviolable ya). Obviamente no digo que Felipe sea la causa. Aunque es un poco extraño que desde el día de "la bomba" tenga estos síntomas casi diariamente. Por eso, aunque sea triste, quiero que termine el año. Tal vez no ver más a Felipe sea la cura de mi mal.

Almendra*




martes, 10 de noviembre de 2009

La bomba

  • 15 de noviembre de 2006
Nota: los escritos de este día fueron redactados posteriormente, por eso van a encontrar distinto tiempo verbal. No plasmé esta etapa en mi diario original, pero la guardo intacta en mi memoria, y es un capítulo importante de la historia.



Había llegado el día. El día en que se acababa el silencio, terminaban los secretos, un punto final a mi incansable timidez: esa mañana aflorarían mis sentimientos, saldrían a la luz. Y ya nada importaría. Porque él iba a saber lo que yo sentía y, pese a mi terror a un posible rechazo, iba a sacarme un peso de encima. Ya no sentiría ese nudo en la garganta al verlo pasar y mi corazón ya no querría escapar desesperado de sus cadenas de silencio para gritarle que lo quería... que lo quería demasiado. No, porque esa mañana, gracias al plan de Male, se iba a enterar de todo y después le tocaría a él decidir el desenlace. Todo eso iba a pasar. Si no hubiera sido por un pequeño detalle...

El plan se iba a concretar a la salida del colegio, porque antes teníamos examen y no podía distraerme con Felipe. Estaba a punto de finalizar el último recreo, yo en el pasillo leyendo sola, cuando mi compañera Rocío vino corriendo hasta mí. Parecía poseer una noticia muy importante y sentirse orgullosa de eso (ella es como la "chismosa" del curso, siempre difundiendo los nuevos rumores). Y, en efecto, la tenía.
-Almendra... ¿te enteraste?- dijo con su rostro expectante.
- ¿Qué? - retruqué con desconfianza. Mi temperamento pesimista siempre me hace pensar lo peor.
- Felipe... se puso de novio con una chica de su curso.- Esta vez mi naturaleza negativa no se equivocaba.
- Ah... no, no sabía.- intenté poner la mejor cara de póker que pude, simulando indiferencia. Rocío me sonrío tristemente, como si se tratara de acabar de perder un estúpido partido de handball o desaprobar una maldita prueba, y se fue.

Y yo no podía sentirme peor. Fue... como una bomba, que bajaba por mi esófago y explotaba en mi interior, destruyendo todo a su paso. Luego un escalofrío que recorrió espalda, y un dolor en el pecho... mi corazón. Casi podía escuchar cómo una grieta se abría paso a través de él, matando toda la ilusión que allí había depositado.
Aguanté las lágrimas... por unas horas. Pese a mi devastación tuve que rendir el examen final de Historia Argentina. No podía permitir que un chico me estropeara el corazón y encima me hiciera desaprobar. Con la hoja en blanco frente a mí, tenía que concentrarme en la clase obrera, Evita, Perón... Felipe con sus encantadores ojos azules agradeciéndome las hojas que le imprimí... No, no: la dictadura del '76, los desaparecidos... Felipe tomando la mano de otra chica, sus labios besándola, desapareciendo de mi vida.... BASTA: la guerra de Malvinas... Qué ganas de ganarle a esa chiruza que ni conocía, qué bronca perder la batalla sin haber peleado, sin chances de ganar... ¡Concentración! El retorno de la democracia... Felipe volviendo la mirada hacia mí, su sonrisa perfecta, sus cabellos dorados... un corazón partiéndose.

Y entre tanta confusión, entregué la prueba y además me sobró tiempo. [Me saqué un 9] Apenas sonó el timbre salí apresuradamente del salón, sin esperar a mis amigos: quería marcharme cuanto antes de ahí. Y el remedio fue peor que la enfermedad: a través de la ventana de 3º lo vi a Felipe besándose con su novia. Si mi corazón podía estar más roto, ese fue el momento en el que se desplomó. Ya no pude evitar las lágrimas. Caminé casi corriendo las cuatro cuadras hasta mi casa, saludé rápido a mi mamá y me encerré en mi habitación. No quise comer, no quise hablar. Esa tarde sólo quise llorar. Y entre lágrimas y sollozos que no parecían tener fin, hasta que mis ojos se secaron, todo se fue oscureciendo y me atrapó el sueño.

Es la primera vez que me siento tan herida por un chico. Y lo peor es que sé que la culpa es sólo mía. Cuando los ojos ya no son capaces de emitir más lágrimas... ¿no sienten que es el alma la que llora?

Almendra*



jueves, 15 de octubre de 2009

El plan

  • 14 de noviembre de 2006

¡Hace tanto que no escribía! ¡Octubre fue un mes muy agitado para mí! Y lo mismo estas primeras semanas de noviembre. Felipe pasó a un segundo plano por las millones de cosas que tenía en la cabeza: por un lado, el menos agradable, el de la cantidad enorme de exámenes, trabajos prácticos y pruebas integradoras que tuvimos. Mañana es la última prueba integradora: de Historia.
Por otro lado, estuve muy entusiasmada y ocupada porque Alejandro Sanz, mi ídolo máximo, vino a la Argentina a presentar su disco El tren de los momentos y los días que estuvo acá fui al hotel a ver si conseguía verlo! No pude :( Pero por suerte conocí a un montón de chicas que comparten la misma pasión que yo, y es muy lindo sentirse acompañada en situaciones como esa. Así que, a pesar de la desilusión de no haber cumplido mi sueño, no me arrepiento de haber ido, porque pasé ratos agradables. (¡Ojo! Que igual la vida de una fan no es nada fácil: hay que aguantar estar tantas horas en el mismo lugar, con hambre, calor -o frío-, corriendo de aquí para allá, atentas a todo...) Lo seguiré intentando en sus visitas próximas.
Otra cosa que me mantuvo un poco al margen de Felipe son mis "fobias". No sé si llamarlas así, pero desde el accidente del aplastamiento estuve muy sensible y nerviosa. Por ejemplo, no puedo viajar sola en colectivo y las pocas veces que lo hice comenzaron a darme palpitaciones y a faltarme el aire. Lo mismo si camino sola por la calle. No sé qué pasa.

Pero ahora que se terminan los exámenes y están por finalizar las clases es imposible no pensar en Felipe. Porque tal vez sea mi última oportunidad para transmitirle mis sentimientos. Porque él egresa y tal vez ya no lo vea nunca más. Es ahora o nunca.
Así que mi amiga Male elaboró un plan, pero no quiere contármelo. Piensa que si me entero, por mi cobardía, me voy a echar atrás y no voy a hacer nada; así que se va a ocupar ella. ¿Es lo mejor? Yo no sé... pero lo más probable es que si lo dejo en mis manos, nunca voy a hacer nada. ¿Por qué tan tímida tengo que ser?
Sea como sea, el plan ya está armado. Piense lo que piense, pase lo que pase, sufra lo que sufra. Mi corazón late a mil por hora. Pero mañana se va a enterar. Ya no importa más mi timidez ni mi nerviosismo. MAÑANA ES EL DÍA.
Almendra*


viernes, 9 de octubre de 2009

Un té de tilo para mí...

  • 12 de octubre de 2006

Hace un montón que volvieron. ¿Con cuántas minas estuvo? Varias... Chateo con él pero en la escuela me sigue ignorando.
Apenas llegaron de Bariloche, nuestra profesora de Física y Química (que tiene 26 años y es un desastre) nos contó todos los chismes del viaje, porque ella fue de acompañante. Me dio a entender que cada vez que veía a Felipe en un boliche estaba con una chica, y cuando lo volvía a encontrar estaba con otra distinta (¿sería tan cierto?). "Es que imaginate, alto, rubio, las chicas se volvían locas". Bueno... eso me dio bronca pero no me preocupé tanto. Mejor varias que una sola, ¿no? Significa que no le pasa nada importante con ninguna (espero...)
Pero unos días después contó que le había regalado bombones a una chica (¿¿QUÉ??). Ahí me puse a hacer averiguaciones, porque no me lo imagino en esa situación... no, no parece de esos que van regalando bombones por ahí. Encima, de imagen de msn tenía la foto de una chica... ¡¡para confirmar mis sospechas!! Las historias que cruzaron mi mente... una más pesimista que la otra: que seguro era cierto, que la de la foto era la novia. Pero no...
Hablé con una conocida/amiga que es compañera de él, y me dijo que nada que ver. Que la profesora inventa. Que habrá visto a otro. Y que Felipe estuvo con cuatro chicas en Bariloche. Es bastante, pero tampoco era para tanto... Pero aún me quedaba la duda de quién era la chica de la foto.
Lo averigüé hace unos días, cuando chateamos. Hablamos más que nada del viaje y le pedí que me mandara alguna foto. Me quiso mandar todas a la vez en una carpeta comprimida, pero no le salía (soy un inútil informático, decía). Al final pudo enviarme una sola porque su conexión es muy lenta (una de todo el curso). A medida que transcurría la conversación, iba pensando en cómo preguntarle quién era la chica de la foto. Hasta que lo hice sin rodeos. Es la hermanita. ¡La sorpresa que me llevé! ¡¿¿Cómo puedo estar tan ciega para confundir a una nena de 7 u 8 años con una de 17??! Mi paranoia no tiene límites... Vale aclarar que la foto no se veía muy bien, pero igual... es increíble lo mío.

Paso a otro tema... a algo que me tiene muy mal. Hoy fue la fiesta del colegio y se organizaron juegos en el patio, separados por equipos. La verdad que fue muy divertido: realizamos distintos juegos (tontos pero graciosos y entretenidos, como carreras de embolsados, juego de las sillas, saltar la soga entre muchos, etc.), también vinieron bandas a tocar en vivo, y obvio que aproveché para mirar a Felipe que andaba dando vueltas por ahí, y sacarle algunas fotos a escondidas, jaja.
Pero el mal momento llegó a la hora en que una banda tocaba una canción para hacer pogo, y todos nos pusimos a saltar. No sé a quién se le ocurrió la horrible idea de agarrarnos de los brazos para hacer una ronda y saltar todos hacia el medio, todavía amarrados. La chica que estaba a mi lado tropezó, y así yo caí con ella. Y a partir de ese momento todo se tornó negro. Quedé en el suelo, con la cara pegada contra el piso y sin poder moverme para nada. Y sentía cómo muchas personas iban cayendo arriba mío. La presión era intolerante. La gente que se había caído encima mío no se corría porque estaba muy ocupada riéndose por lo "gracioso" de la situación (al menos eso era lo que yo escuchaba), sin pensar que había alguien abajo de toda esa gente.
No podía respirar. No podía moverme. Me estaba ahogando. Me estaban aplastando. Y nadie salía. Esos instantes se me hicieron eternos. Eternos... y aún la expresión me parece poco. Me imaginé lo peor. El pensamiento más terrorífico se cruzó por mi mente cuando sentía cómo me estaba desvaneciendo: "bueno... ya está" y un relámpago de miedo atravesó mi frente. Sentía que me desmayaba, hasta que sentí liberadas las piernas. Empecé a patalear, creo que le pegué a alguien. Un chico me vio (o mejor dicho, vio el desesperado movimiento de mis piernas) y me sacó arrastrando de abajo de la gente, que ahora empezaba a descomprimirse.
"¿Estás bien?" me preguntó preocupado. Era un amigo de Felipe.
"Sí... gracias..." y me fui corriendo con mis amigas. Abracé a Vale.
"¿Qué te pasa? Estás pálida. ¿Qué te pasó? Tenés la frente lastimada."
"Ay Vale... fue horrible".
Y le conté.
No sé por qué, pero me dio la sensación de que nadie se tomó en serio mi susto. Y apenas llegué a mi casa, me largué a llorar.
Ahora me duele todo el cuerpo. Y estoy muy nerviosa. Y lloro por todo.
Y... me voy a tratar de dormir. Pero los nervios me están matando, creo que me voy a preparar un té de tilo!


by Almendra© 2006
Este es un dibujo que hice en mi diario real (el material, el de papel), así que tuve que borrar
los renglones para que se entendiera mejor la imagen.

jueves, 17 de septiembre de 2009

Serpientes y escaleras

  • 8 de septiembre de 2006
Me siento como en un juego de mesa. Avanzo unos casilleros, lanzo de nuevo el dado, caigo en una trampa y vuelvo a retroceder. Como si estuviese jugando Serpientes y escaleras: parece que estoy a punto de alcanzar una escalera y acercarme al objetivo final, pero el dado me traiciona y caigo en la cabeza de una serpiente... retrocediendo tanto que casi tengo que volver a empezar el juego desde el inicio.
Y es así: todo lo que que había avanzado antes de las vacaciones (aunque haya sido poco), se esfumó. Volvimos al colegio después de dos semanas y ya nada de saludarnos. A ignorarnos otra vez. A existir en la web, pero en ninguna mañana escolar.

El domingo (hoy es viernes) se van de viaje de egresados a Bariloche. ¡Y me siento tan rara! Creo que lo voy a extrañar mucho, pero es tan ilógico... no verlo por dos semanas, no tener esa presencia que a la vez alegra y tensa mis mañanas... ¡Y tanto miedo de cómo puede llegar a volver de allá...! ¿Con novia?
Lo que me pasa es que quiero decirle lo que siento, pero NO PUEDO. Ahora está con la cabeza en otro lado y no me va a prestar atención. Debería haberle dicho antes. Es verdad que soy muy orgullosa y no soporto de mí que SIEMPRE estoy como si hubiera perdido la guerra, sin haber luchado todavía. Siempre pensando "me va a decir que no, me va a rechazar, voy a fallar". Y no solamente con eso, cosas tan estúpidas como el handball: "Tirá vos el penal que yo seguro lo erro", o similares.
No puede ser, ese es mi problema! No me aguanto!!!

Debe ser tan difícil ser amiga mía... las tengo hartas con mi derrotismo. Pero mis compañeras me siguen apoyando y por ahora es lo único que hace que todavía no me rinda totalmente.
Ahora a pasar estas dos semanas de ausencia, ojalá que salga todo bien. Que se divierta... pero que vuelva soltero.


"Serpientes y escaleras"
Flirck: vero_verita

Almendra*

miércoles, 9 de septiembre de 2009

Paso a paso

  • 19 de julio de 2006

Bueno, bueno... en todo este mes que pasó no puedo decir que avancé muchísimo con respecto a Felipe, pero sí estuve más presente y menos esquiva. Ahora nos saludamos en la escuela, no todos los días, pero sí bastante seguido. Y con eso me basta :) Pero habrá que seguir avanzando, ¿no? Paso a paso, como dicen en el ambiente futbolero...

Hablando de fútbol, a fines de junio nos quedamos afuera del mundial :( Nos eliminó Alemania por penales... ¡¡fue muy triste!! Lo vi con mis compañeros y cuando todo terminó nos pusimos a llorar... ¡casi todos! Estábamos muy ilusionados con la copa del mundo. Por lo menos fue un momento de unión entre nosotros.
Esa misma noche chateé con Felipe... ¡el ánimo que tenía! Es re futbolero (otra característica que hace que me encante, porque yo también lo soy). Igual fue una charla extraña... porque a mi simple pregunta "¿no tenés banda ancha?" me empezó a hablar de la familia, de sus hermanos, de los padres, que están separados.... ¡no paraba más! En fin, la respuesta era que no tiene banda ancha en la casa de la madre, pero en la del padre (a la que va los fines de semana), sí. Pero en el medio me habló de su relación con ellos y con todos sus hermanos (uno por parte de la madre y dos del padre)... Por escrito es muy verborrágico!
Pero cuando nos vemos personalmente es muy distinto... Las primeras veces sólo lo saludaba y me iba. Las últimas veces la conversación se extendió un poco más: nos saludamos, él me dice su típico "¿Bien?", yo asiento estúpidamente sin decir nada, sonrío y sigo caminando. Y siempre igual. Por eso pienso que si no conversamos más en persona es por mi culpa. ¡Pero estoy decidida a cambiarlo!
Sin embargo, ahora empiezan las vacaciones de invierno, así que seguiré el plan cuando volvamos al colegio dentro de dos semanas.

Almendra*


miércoles, 2 de septiembre de 2009

Un rayo de esperanza

  • 16 de junio de 2006

¡Me encanta! Después de tanto sufrir en silencio, ya no me ignora... =) Pero voy a contar cómo fueron sucediendo los hechos.
Al final, después de esa conversación, no me vendió la entrada para el bingo. Como era de suponer, no lo busqué para pedírsela y tampoco iba a venir él por su cuenta sin que lo llame. Se la compré a otros chicos de su curso, porque son amigos de mi amiga Ami (valga la redundancia) y estábamos charlando con ellos en el recreo. Fue otro motivo para decepcionarme mucho conmigo misma porque le había "prometido" comprarle la entrada a él (en realidad no fue una promesa, pero habíamos arreglado). Pero bueno, ya no me sorprende mi timidez, pero sí me irrita.

Estaba tan enojada por ser así de introvertida que intenté cambiarlo. Fue un arrebato de impulsividad... una estupidez lo que hice. Estaba en el bingo que organizó su curso con Lucho y Vale (al final fuimos nosotros tres solos) siempre mirándolo pasar y conversando con cualquier compañero de él que se acercara, menos con él, claro... (¡porque no se acercó!). Pasó toda la tarde así, sin ningún avance ni intento de comunicación. A la noche se terminó el evento, ¡y me cansé! Encima que había ido ahí solamente para verlo no iba a permitir que hiciera de cuenta que yo no existo. Así que cuando nos íbamos le pasé por al lado y lo saludé... me pareció que no entendía nada... ¡tenía una cara de asombro! Ni lo dejé hablar. Solamente le dije "Me mentiste, no gané nada al final"... y me fui. ¡¡Así nada más!! Y encima Felipe estaba con la madre. ¡¡Qué vergüenza!! Me quería morir... mis amigos me miraban y no podían creer lo que había hecho. Bien por saludarlo, mal por haberme escapado. Y cómo habré quedado ante la madre... como una loca jaja!

Bueno, pero eso quedó en el pasado. Creo que al final fue positivo... ¡por lo que pasó ayer! Estaba en la clase de Educación Física y el profesor suplente, por primera vez en toda la secundaria, ¡nos dejó jugar al fútbol! Así que nos dividió en dos grupos: las que querían hacer fútbol y las que querían handball. Empezaron por las segundas, así que me fui a ver el partido de Costa Rica al buffet [Aclaración: recuerden que en el 2006 fue el Mundial de fútbol en Alemania]... Antes había estado mirando cómo Felipe y sus amigos jugaban al fútbol, en la cancha contigua a la nuestra, pero me pareció un poco alevoso hacerlo fuera de la clase. Vi un rato el partido que pasaban por la tele y cuando volvía, Felipe justo salía de la cancha de al lado... Y por fin me vio. Se acercó para saludarme, con una advertencia "Mirá que estoy todo transpirado..." ¡No me importó! Nos saludamos y me quedé charlando un rato con él, de pavadas: del mundial, de que tal vez organizan un campeonato de fútbol y me prendo... sí, en este momento estamos dominados por el ambiente deportivo, casi parece el único tema de conversación. Finalmente tuve que ir a la cancha porque me llamaba el profesor. ¡Qué paradoja! Con lo mucho que me gusta el fútbol, en ese momento era lo que menos quería hacer, hubiera preferido quedarme hablando con él, tenerlo cerca, tener la posibilidad de contemplar bien sus facciones y socializar un poco... pero bueno, tuve que volver a la clase.
No podía estar más contenta =) Era tanta la adrenalina que corría por mi cuerpo que le puse toda la energía al partido: en un rato hice dos pases de gol y un gol. Lo mejor es que Felipe y sus amigos se quedaron mirando nuestro partido, así que pude lucirme un poco, je je...

Y bueno... ¡¡todavía no lo puedo creer!! Que haya sido él el que vino a saludarme y charlar, y no yo persiguiéndolo... es todo un avance si tenemos en cuenta de que se trata de él y de mí. Tal vez otras personas lo hubieran resuelto mucho más fácil y naturalmente, pero yo con mi timidez no puedo y él también parece bastante retraído.
Y para cerrar este capítulo de mi vida con un broche de oro, hoy Argentina le ganó 6 a 0 a Serbia y Montenegro!! Me reuní con amigos a ver el partido y fue una fiesta!!!
Ojalá no se termine esta racha de buena suerte.

Almendra ♥



PD: cambié el diseño del blog... díganme si les gusta :)